El método Rusketa

Quién soy y cómo trabajo

¡Hola! Soy Sagra Rodríguez. Después de más de veinte años dedicándome a trabajar con niños, finalmente decidí materializar mi proyecto: Rusketa, un espacio para crecer.

Mi metodología está arraigada en mi trayectoria y experiencia vivencial. En Rusketa diseño y facilito actividades de formación y de tiempo libre donde los niños descubren el mundo a través del arte, los cuentos y el desarrollo emocional. Todo el trabajo se puede resumir en el lema del proyecto: «Llegim, creem, creixem».

Mi manera de entender el mundo y la educación no se explica sin mis ocho años como jefa de rama en el mundo del escultismo. Allí forjé mis valores, aprendí la importancia de hacer comunidad y entendí que el verdadero crecimiento personal nace de la empatía, el trabajo en equipo y el contacto con el entorno. Este bagaje scout es la raíz de lo que soy hoy y de cómo acompaño a los niños.

De hecho, tengo una máxima vital y pedagógica muy clara: si me explicas las cosas, no las aprendo; las tengo que vivir y experimentar en mí misma, a través de mis propios ojos y mis manos, como nos recuerda el filósofo Xunzi. Por eso, en Rusketa no hay instrucciones rígidas: acompaño a los niños validando sus emociones y ofreciéndoles herramientas para que sean los auténticos protagonistas de su proceso creativo y de aprendizaje. Es lo que llamo el método Rusketa.

Dos líneas de acción: la formación y el tiempo libre

En la práctica, el método Rusketa se divide en dos ramas muy marcadas, diseñadas para responder a objetivos y necesidades completamente diferentes:

La formación

Los talleres Lectromots, Art-conte veu y T.E.A.M. están diseñados con una clara intencionalidad pedagógica y están alineados con la consecución de las competencias básicas del currículo escolar oficial. A pesar de ser clases poco convencionales, estos talleres son, en la práctica, cursos formativos donde los alumnos consolidan tres áreas fundamentales de aprendizaje:

  • lengua, literatura y comprensión oral
  • educación visual y plástica
  • educación en valores cívicos y éticos

A través de Lectromots se hace un trabajo directo de fomento a la lectura y de refuerzo al plan lector de los centros educativos, mientras que con T.E.A.M. se facilita una vía para la experimentación plástica. Por otro lado, los talleres Art-conte veu son un híbrido que combina a la vez la formación en lectoescritura con la formación artística. La educación en valores y el civismo se trabajan de forma transversal en todas las actividades. De este modo, el niño alcanza competencias académicas curriculares y personales clave, y aprende de la única manera que sé enseñar: experimentando y creando.

El tiempo libre

Esta línea está enfocada a talleres para disfrutar mientras se aprende una técnica artesanal, se desarrolla la motricidad fina y se logra un resultado tangible. Dentro de este bloque encontramos los talleres de entorno cultural vinculados a la tradición y el calendario (Navidad, la Castañada, Sant Jordi, Carnaval…), hasta talleres de técnicas artesanales como el enrollado de papel (quilling) o la creación de figuras con goma EVA. El objetivo aquí es trabajar la concentración, la destreza manual y la satisfacción de dominar una técnica artística.

Base pedagógica

Para dar forma a todo esto y crear dinámicas donde la imaginación vuele libre, me baso en dos grandes inspiraciones pedagógicas:

La mirada de Reggio Emilia (Loris Malaguzzi)

La escuela de Reggio Emilia defiende que el niño tiene «cien lenguajes» para expresarse, una idea que conecta directamente con mi necesidad de experimentar con las propias manos:

  • El niño como protagonista: fomento que investiguen y se expresen libremente, viviendo el aprendizaje en primera persona.
  • La estética y los materiales: cuido muchísimo la presentación de los elementos. Para mí, el entorno actúa como «tercer maestro», provocando la curiosidad y las ganas intrínsecas de tocar, ensuciarse y crear.
  • La escucha visible: doy valor al proceso. Cada creación es una expresión profunda de cómo el niño entiende su propio mundo interior.

La magia de Gianni Rodari

Cuando diseño las dinámicas alrededor de la narrativa y la expresión, la influencia del maestro Gianni Rodari es mi faro:

  • La gramática de la fantasía: la lectura y los cuentos nunca se abordan como una actividad pasiva. Invito a los niños a darle la vuelta a las historias y a jugar con lo absurdo, haciendo de la literatura una experiencia viva.
  • El error creativo: en Rusketa eliminamos el miedo a equivocarse. Un trazo «mal hecho» o un relato sin sentido son precisamente la chispa para inventar algo nuevo.
  • Jugar con la palabra y el arte: fomento asociaciones inesperadas. Escuchar historias se convierte en un acto donde la oralidad y la creación manual se alimentan mutuamente.

En definitiva, Rusketa es mi manera de combinar todo lo que he vivido —en el Cau, como madre y como directora de tiempo libre— con el amor por los «cien lenguajes» de Reggio Emilia y el poder de la fantasía de Gianni Rodari. Todo ello envuelto en un entorno distendido, la experimentación directa y el respeto absoluto hacia la infancia.