Castillo con materiales reciclados hecho a mano

A mi pequeño de cinco años le pidieron que llevara a la escuela cosas relacionadas con el mundo de los caballeros medievales. Navegando por internet encontramos un dibujo con las partes de un castillo medieval, y eso nos dio la idea de hacer… ¡un castillo con materiales reciclados!

 

Castillo con materiales reciclados hecho a mano
Un proyecto divertido y estimulante para los pequeños… ¡y para los papás también!

 

Necesitamos…

  • un dibujo de las partes del castillo (nos lo podemos bajar de internet)
  • tijeras
  • pegamento de barra (o cola blanca)
  • unos cuantos rollos de papel higiénico y de papel de cocina
  • una o dos cajitas de té
  • una caja de cartón de tamaño medio
  • papel de embalar
  • cartulina, papel celofán o papel de charol (o lo que tengamos a mano)
  • un poco de café molido
  • ¡y todo lo que se nos ocurra!

(Casi todo es material reciclado, así que esta lista es orientativa y se puede adaptar a lo que tengamos disponible.)

No te preocupes, la creación de este castillo con materiales reciclados está muy detallada y tiene muchas fotos para que te sea fácil de realizar.

 

¡Manos a la obra!

Puedes imprimir la hoja con las partes del castillo, de esta manera tendrás una guía para orientarte.

El tamaño del castillo con materiales reciclados dependerá del tamaño de la caja. El nuestro es de un tamaño medio, pero lo suficientemente grande para jugar luego con él.

Dando forma a las piezas y a la estructura del castillo

Empezamos con la muralla. Debemos recortar la caja de cartón alrededor y dar forma a las almenas. (Las almenas son las construcciones de forma dentada características de las torres y las murallas medievales).

 

Los niños ayudan a construir el castillo.

 

Una vez recortada la muralla encolamos la parte exterior y le pegamos papel de embalar. El papel de embalar tiene una textura que recuerda la de las piedras, sobre todo si lo arrugamos un poco. Si no tenemos papel de embalar podemos pintar el exterior de la caja con ceras, lápices de colores o pintura.

 

     Encolamos la caja y pegamos el papel de embalar.     El papel de embalar arrugado nos proporciona la textura que necesitamos.     Forramos la caja con papel de embalar.

 

En uno de los lados de la caja recortamos una puerta para hacer un puente levadizo, y con un par de cordones simulamos las cadenas para subir y bajar el puente. Con la punta de las tijeras agujereamos ambos lados del puente y la muralla. Pasamos un cordón por cada lado, hacemos un par de nudos en los extremos y ya está listo: si tiramos los cordones… ¡el puente levadizo subirá!

 

Pasamos los cordones por los agujeros del puente.     Nuestro puente puede bajar.

El puente se eleva.     Con ayuda de los cordones el puente sube y baja.

 

Ahora vamos a hacer las cuatro torres de vigilancia, para lo cual enrollamos cartulinas dándoles forma de tubo. También podemos usar rollos de papel de cocina.

 

Enrollamos las cartulinas para darles forma cilíndrica.     Encolamos la cartulina para sellar el cilindro.     Por la parte de fuera ponemos un poco de celo para sujetar mejor lo que será la torre.

 

Forramos las torres con papel de embalar o las pintamos, igual que hicimos con la muralla.

 

Forramos con papel de embalar las cartulinas con forma cilíndrica o bien los rollos de papel de cocina reciclados.        Para sujetar el papel hemos utilizado pegamento de barra.       Sujetamos unos minutos con las manos para que el pegamento se seque.

El aspecto de la torre será más o menos de este modo.
Cada torre nos quedará más o menos así…

 

Para hacer el techo de las torres forramos una cartulina con papel adhesivo de terciopelo rojo. También lo podemos hacer con cartulina roja, aunque no quedará tan bonito: el terciopelo de color rojo intenso hace un contraste muy potente con el papel de embalar.

Dibujamos unos círculos, los recortamos y hacemos un corte radial, de manera que las azoteas tengan forma cónica. Finalmente pegamos las azoteas sobre las torres.

 

Dibujamos unos círculos con ayuda de una plantilla.      Recortamos los círculos.

Forramos los círculos con el papel adhesivo de terciopelo rojo.     El círculo queda así.     Este es el aspecto de la torre acabada.

 

Estas cuatro torres serán las que luego pondremos en cada esquina de la muralla. Una vez terminadas debemos hacer dos torres más, igual de altas pero un poco más delgadas, para ponerlas a cada lado de la “torre del homenaje” que haremos más adelante.

Todavía tenemos que hacer un par de torres más pequeñas para ponerlas a cada lado del puente levadizo. Por eso necesitamos dos rollos de papel higiénico recortados para dar forma a las almenas, tal como hicimos con la muralla.

Estas torres también las pintamos o bien las forramos con papel de embalar. (Estas torres no llevarán techo.)

Ahora haremos el camino de ronda, es decir el camino que rodea la muralla. Recortamos unas tiras de cartón (que previamente habremos medido para que se ajusten bien) y las pegamos en la parte interior de la muralla.

 

Cortamos tiras de cartón que servirán para hacer el camino de ronda.

 

Para hacer la torre del homenaje usamos cartón, cartulina o un cilindro algo más voluminoso que los rollos de papel de cocina, y seguimos los mismos pasos que con las torres de la muralla.

Ya casi lo tenemos todo hecho. Solo nos faltan algunos detalles para terminar de dar vida al castillo.

Con una cajita de té o de infusión podemos hacer una pequeña capilla, un establo o una casa de armas, que quedará aún mejor si le añadimos un pequeño tejado.

 

Forramos una caja de infusión con papel de embalar.
Si forramos una cajita con papel de embalar, tendremos una casa de piedra bastante realista.

Dando forma al castillo con materiales reciclados

Ahora solo nos queda juntar todo y dar forma al castillo.

Esta es la parte más divertida, porque veremos cómo nuestro castillo va cobrando vida progresivamente.

También es un buen momento para dejar que nuestro niño tome la iniciativa: este momento puede ser mágico y muy gratificante tanto para los pequeños como para los mayores.

Un cartón o una cartulina grande es perfecta para utilizarla como base.

 

Preparamos una cartulina grande para ir dando forma al castillo sobre ella.     Encolamos con cola blanca la cartulina y la caja grande.

 

Ponemos las torres exteriores, tanto las pequeñas del lado del puente como las grandes de las esquinas…

 

Encolamos la base de las torres.     Colocamos las torres en su lugar.

 

… luego añadimos la torre del homenaje, el establo, el camino de ronda…

 

Ponemos un poco de pegamento de barra, donde irá situado el patio de armas, para sujetar el café molido.

 

…y con un poco de café molido podemos simular tierra y hacer el patio de armas.

 

Enganchamos el café, que hará de suelo para el patio de armas.

 

Solo faltan los últimos detalles: el foso, las ventanas y las banderolas.

 

Recortamos y enganchamos el papel de celofán alrededor del castillo, dando forma a la fosa.
Podemos simular el agua del foso con papel de celofán azul.
Enganchamos los dibujos de los cocodrilos en la fosa del castillo.
¡Incluso podemos pegar cocodrilos!
Con un rotulador negro de punta gruesa dibujamos las ventanas en las torres.
No nos olvidemos de dibujar ventanas con un rotulador negro grueso.
A modo decorativo ponemos banderolas en algunas torres.
El último detalle: banderolas para las torres (hechas con papel y palillos de dientes).

 

El castillo con material reciclado nos proporcionará entretenimiento y diversión

Y además de entretenimiento y diversión (tanto en el momento de montaje como una vez terminado), servirá para que los más pequeños puedan ir aprendiendo las partes del castillo de una forma didáctica y divertida.

Y si eso no fuese suficiente, esta actividad nos ayuda a reciclar y fomentar la creatividad e imaginación de los niños.

Con imaginación e ingenio podemos enseñar a los peques de una forma divertida y atractiva para ellos.

¿Qué te parece la idea de enseñar a los niños de esta forma?

En este caso hemos hecho un castillo con materiales reciclados, pero si entendemos el concepto del proyecto podemos ir muy lejos.

¡Imaginación al poder!

Es impresionante como ha quedado:

¡Nuestro flamante castillo medieval ya terminado!

 

Castillo con materiales reciclados

 

Claro que si solo queréis jugar y no deseáis el trabajo (ni el placer) de construir uno por vosotros mismos, siempre podéis comprar un castillo de juguete. A los niños les encantan… ¡pero son bastante caros!

Recuerda que puedes comentar cualquier duda que tengas.

Y si te ha gustado tanto como a nosotros hacer este castillo con material reciclado, escríbeme un comentario. ¡Gracias de antemano! 😉

Si necesitas productos para tus creaciones, hecha un vistazo a la sección de materiales para cartonaje.

Sagra Rodríguez

Mis dos vocaciones son el trabajo con los niños y las manualidades, y disfruto mucho compartiendo mis creaciones de cartón reciclado. Me encantaría que intercambiáramos ideas en las redes sociales.

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2 comentarios en “Castillo con materiales reciclados hecho a mano

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